Sección Reflexión

Cómo tener un hogar feliz

Cristo morando en el corazón del hombre y la mujer: he allí el fundamento para un hogar feliz

Todo el mundo está buscando desesperadamente una solución a los problemas del hogar moderno. Las estadísticas demuestran que las separaciones y divorcios aumentan constantemente. Cantidades de artículos en revistas y periódicos analizan y diagnostican el problema del hogar en nuestros días.

Todos deseamos tener un hogar feliz. Únicamente un loco alegaría que se casa para ser infeliz. Y el secreto  de un hogar feliz – si es que se lo puede llamar secreto – se  encuentra en la Biblia, el libro más maravilloso de la historia.

La Biblia enseña cómo alcanzar un hogar feliz y nos da normas y leyes para vivir según el plan divino. Cristo morando en el corazón del hombre y la mujer: he allí el fundamento para un hogar feliz.

PARA ELLA
¿Mujer perfecta? Nadie debe esperar la perfección.  Somos pecadores débiles e imperfectos. Muchos hombres demandan de su mujer la perfección que ellos mismos están lejos, muy lejos de poseer.

Sin embargo la Biblia señala principios que, si la esposa practicara, la acercarían al ideal más elevado que el corazón humano puede esperar aquí en la tierra.

La BIBLIA enseña que en el matrimonio debe haber sumisión mutua: “Someteos unos a otros en el temor de Dios” (Efesios 5:21). El amor produce sumisión a la otra persona; del esposo hacia la esposa y viceversa, de padres y de hijos. Tal sumisión indicará un espíritu humilde y la presencia de Cristo en el corazón.

La Biblia declara en Efesios 5:22-23 que la esposa debe sujetarse a su marido como al Señor. Ella no debe tomar la delantera y dirigir las situaciones en el hogar, sino que debe sujetarse a su esposo como si se sujetara al Señor. Por cuanto el esposo ha sido indicado por Dios como cabeza del hogar, la esposa está sujeta al él.

En Efesios 5:33 la Biblia le dice a la esposa que tiene que respetar a su marido. El respeto tiene que ver con la actitud del corazón. No es tan sólo el respeto externo sino también un aprecio interno; es un sentido de gratitud a Dios por haberle dado ese hombre para compartir la vida.

La Biblia enseña que la esposa ha de ser pura: … “Para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabras por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa”. (1 Pedro 3:1b, 2). Hay que cortar por lo sano con afectos divagantes y codicias secretas e impuras. La pureza no se fabrica, sino que Cristo la hace nacer en el corazón. Y tal pureza se demuestra en las palabras, las miradas, el vestir y las acciones. La mujer que quiere un hogar feliz habrá dedicado a su esposo su ser más íntimo.

PARA ÉL
A usted marido, la Biblia le dice algo asombroso: “…porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.” (Efesios 5:23). Esto significa que usted, como esposo, es símbolo de Cristo   en su familia. Usted es cabeza del hogar, y en  particular de su esposa. Ahora bien, ¿qué quiere decir ser cabeza y ser símbolo de Cristo?

Significa que el marido debe practicar un amor sacrificial.  La Biblia afirma que “Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella”. ¿Ama usted a su esposa hasta el punto de entregarse en sacrificio por ella?   

En el hogar feliz, el marido ama a su mujer semana tras semana, mes tras mes, año tras año. Y la ama tanto o más que en la noche de bodas, porque en el hogar cristiano el amor crece y se hace cada vez más profundo. El esposo siempre debe amar a su esposa como lo prometió cuando se casaron…hasta dar su vida por ella.

El esposo al ser símbolo de Cristo piensa en su esposa.  Cristo espera que yo, como esposo, piense en mi esposa y tenga para ella los planes más dignos. El esposo demuestra su amor siendo confidente, compartiéndole sus planes, sus luchas, sus anhelos y todas sus alegrías.

Ser cabeza significa que el marido procura embellecer a su esposa porque la ama. El corazón alegre de una mujer que sabe que su marido está enamorado de ella, hermoseará su rostro. Una mujer amada es una mujer bella.

El marido que ama a su esposa la sustenta y la cuida. Es su responsabilidad mantener a la familia, además de cuidarla con toda la pasión y fuerza de su ser.

El marido que ama a su esposa, vive con ella “sabiamente” (1ª Pedro 3:7).  Esto significa que el marido debe comprender a su compañera. Aunque nunca conoceremos totalmente a nuestra esposa en lo más íntimo de su corazón, podemos esforzarnos por comprenderla y vivir con ella según el grado de conocimiento que alcancemos.

La Biblia exhorta a los maridos: “Dando honor a la mujer como a vaso más frágil “(1 Pedro 3:7). Jamás se ría ni se burle de ella ante otros. Ella merece todo el honor y el reconocimiento de su esposo. Por lo tanto, demuéstreselo todos los días. El honrar así a su esposa traerá alegría a su corazón.

PARA LOS DOS
De  vez en cuando salga a pasear con su esposa y tómela de la mano o del brazo, como cuando eran novios. Esto ayudará a que ella se sienta rejuvenecida, llena del amor y la galantería de su marido. Sea cortés con su esposa todos los días; de vez en cuando, llévele un regalito.

Y usted, esposa, renueve también los votos que un día hiciera a quien hoy es su esposo. Esté esperando su regreso del trabajo todos los días. Arréglese, póngase su perfume favorito, y espérelo con una sonrisa y con esa comida que a él tanto le gusta. Y ésta también será su felicidad si hace  feliz a su marido.

AMOR Y PERDÓN
La honestidad entre esposos es esencial. En realidad, es un factor que salva al hogar de mil tristezas y tropiezos. Dicha sinceridad a menudo creará la necesidad de que se perdonen las faltas mutuamente. En las escrituras leemos: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32)

¡Qué perfume sin par es decir: PERDÓNAME! ¡HICE MAL! Al recordar cuánto le ha perdonado Dios, le resultará más fácil perdonar a los miembros de su familia.

El ambiente de un hogar se nota rápidamente al entrar en él, y se puede advertir con facilidad si hay o no amor. Si los miembros de una familia, en particular el padre y la madre, están llenos del Espíritu Santo, estarán también llenos de amor. La manera de crear un ambiente de amor  es estar lleno y controlado internamente por Cristo. De esa manera demostraremos amor en cada paso y circunstancia.

Luis Palau
Conferencista y evangelista
www.luispalau.net

Autor: Luis Palau

Fecha: 03-07-2020


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